Metepec, el PAN y sus presuntos delincuentes
Las encuestas también hacen campaña
La terca memoria
Edomex, el gran lavadero de huachicol
Los amos del combustible
Metepec, el PAN y sus presuntos delincuentes
Todo empieza por la cabeza. Fernando Flores, vinculado a proceso por presunto abuso de autoridad, gobierna Metepec acompañado por una caterva que parece confundir cercanía política con impunidad. Ahora Jesús Díaz Monteyano, director de Gobierno por Resultados y hombre próximo al alcalde y a Iraí Albarrán, aparece como imputado en una carpeta abierta el 1 de septiembre por hostigamiento y acoso sexual. El funcionario continúa trabajando y el Ayuntamiento no ha explicado qué medidas adoptó para proteger a la denunciante. Tampoco es el primer señalamiento: en 2017, otra subordinada lo acusó de agresiones, amenazas e intimidación. El PAN presume defender a la familia, la dignidad humana y las buenas costumbres, pero sus principios se vuelven flexibles cuando el señalado pertenece al círculo del poder. En Metepec, la moral termina donde comienza el compadrazgo.
Para saber más: Denuncian por acoso sexual a director de Gobierno de Metepec
Las encuestas también hacen campaña
RUBRUM publicó de golpe mediciones en los principales municipios mexiquenses y en casi todas suena la misma música: PAN y PRI son más competitivos de lo que registra el resto de las encuestas y, sumados, hasta podrían derrotar a Morena. Demasiada coincidencia para no mirarla con cuidado. Los estudios fueron levantados el 8 de septiembre mediante llamadas telefónicas automatizadas, con un margen declarado de ±3.8 puntos; no son encuestas domiciliarias ni entrevistas cara a cara. La ficha de Texcoco incluso identifica, por descuido, a la población estudiada como residente de Naucalpan. Además, sumar mecánicamente los porcentajes del PAN y el PRI es una trampa: los votos no se transfieren como costales de maíz cuando dos partidos se coaligan. Ya lo hizo Massive Caller: presentar carreras cerradas hasta convertir el deseo opositor en ambiente político. No puede afirmarse que RUBRUM fabrique resultados; sí que sus números abonan una narrativa. A veces la encuesta no mide la competencia: ayuda a inventarla.
La terca memoria
Ahora que se acercan las elecciones, el Estado de México debería recordar uno de los capítulos más negros del priismo y el panismo local. En diciembre de 1998, sus diputados federales mexiquenses aportaron votos para convertir las pérdidas de bancos y grandes empresarios en deuda pública. Entre los nombres de aquella legislatura aparecen Alberto Curi Naime, Eduardo Bernal Martínez, Guillermo Santín Castañeda, Armando Neyra Chávez y Gustavo Vicencio Acevedo. Gobernaba entonces César Camacho Quiroz. La operación fue presentada como la salvación del sistema financiero; en los hechos, salvó a sus propietarios y entregó la cuenta a varias generaciones de mexicanos. Hasta ahora se han destinado cerca de 1.6 billones de pesos y el pasivo todavía supera el billón. La democracia sin memoria es apenas mercadotecnia: permite que los responsables regresen disfrazados de alternativa. Casi todos están ya retirados o en el basurero de la historia. La terca memoria sirve para dejarlos allí.
Edomex, el gran lavadero de huachicol
El Estado de México tiene alrededor de mil 200 gasolineras y el mayor parque vehicular del país: casi siete millones de automóviles y más de nueve millones de unidades al sumar motocicletas, camiones y transporte público. Es el mercado ideal para esconder combustible robado o introducido ilegalmente al país. El huachicol no termina en la toma clandestina ni en la aduana: se vuelve dinero cuando una gasolinera lo factura y vende como legal. La diferencia entre su costo y el precio al público deja ganancias obscenas. Tales volúmenes no pueden llegar solos hasta los tanques de almacenamiento: requieren distribuidores, facturas, estaciones y propietarios dispuestos a recibirlos. Las autoridades saben quién posee cada permiso, cuánto combustible compra y cuánto vende. Si no revelan los nombres ni cruzan los volúmenes, no es por falta de información. El huachicol se roba lejos, pero se lava frente a nosotros.
Los amos del combustible
La venta de combustibles en el Estado de México está en manos de una clase política convertida en empresariado gasolinero. Allí conviven priistas, panistas, emecistas, ex perredistas y antiguos peñistas que hoy profesan un morenismo repentino. Cambian de partido con admirable facilidad; de negocio, jamás. Entre los nombres más conocidos aparece Arturo Montiel Yáñez, hijo del exgobernador Arturo Montiel Rojas, alrededor de cuyo grupo crecieron intereses en el mercado gasolinero. También está la familia de Luis Miranda Nava: su hermana María del Carmen, su cuñado Ricardo Víctor Mercado Galán y sus sobrinos, propietarios de una estación sorprendida vendiendo combustible robado. El problema no es que un político tenga una gasolinera, sino que desde el poder pueda influir en los permisos, las inspecciones y la opacidad sobre los beneficiarios reales. Ellos no gobiernan el mercado: son sus amos.
La entrada Edomex, el gran lavadero de huachicol se publicó primero en AD Noticias.
