La compra que nadie quiere explicar
Las firmas detrás del pago
El Black Hawk que salió de Texas
¿Quién abrió la puerta?
La comisión perdida en el aire
La compra que nadie quiere explicar
¿Por qué no se transparenta la adquisición del Black Hawk UH-60A incorporado a la Secretaría de Seguridad por una inversión cercana a 170 millones de pesos? El helicóptero fue presentado el 22 de junio de 2026 como emblema de modernización, pero siguen ocultos el contrato, la factura, el avalúo, el estudio de mercado, la modalidad de contratación y el nombre completo del proveedor. La Auditoría Superior de la Federación abrió el expediente de presunta responsabilidad administrativa 013/2026 y, mediante el oficio UE-IAF/DGIA/0017/2026, requirió copias certificadas de documentos relacionados con 19 aspectos de la operación, entre ellos la factibilidad técnica, las actas del Comité de Adquisiciones y los contratos vinculados con el hangar. La investigación no demuestra todavía que haya corrupción, pero confirma que existen motivos suficientes para revisar cómo se gastaron recursos federales. La transparencia disiparía las sospechas; el silencio las administra.
Las firmas detrás del pago
La responsabilidad política recae, en primer término, sobre Cristóbal Castañeda Camarillo, secretario de Seguridad, destinatario del requerimiento de la ASF y promotor público de la adquisición, pero una operación de 170 millones de pesos no se decide ni se paga desde un solo escritorio. En la ruta debieron intervenir la Dirección General de Administración y Servicios de la Secretaría, el área de Recursos Materiales y Adquisiciones, el Comité de Adquisiciones, el Órgano Interno de Control y las instancias encargadas de autorizar la suficiencia presupuestal. También deben explicar lo que les corresponda Óscar Flores Jiménez, secretario de Finanzas desde noviembre de 2024, y Mónica Chávez Durán, oficial mayor desde octubre de 2025. ¿Quién solicitó la compra, quién investigó el mercado, quién eligió al proveedor, quién firmó el contrato, quién autorizó el pago y quién recibió el aparato? La ASF ya pidió las firmas; ahora falta conocer los nombres.
El Black Hawk que salió de Texas
El vendedor estadounidense no es un fantasma. El helicóptero era ofrecido por 5-State Helicopters Inc., con domicilio en 285 Blackland Road, Fate, Texas 75189-4746, y tenía como contacto comercial a Bobby Smith, teléfono +1 972-636-4009 y correo bsmith@5state.com. Tampoco hay duda sobre la aeronave: Sikorsky UH-60A fabricado en 1985, matrícula estadounidense N60A, serie militar 85-24441 y número de construcción 70-930; al llegar al Estado de México recibió la matrícula XC-PEM. La ficha comercial no publicó precio: decía “Contact Seller For Price”. Sin embargo, documentos presentados en Texas muestran que en 2023 el mismo aparato tenía un valor asegurado de 1.8 millones de dólares, alrededor de 31 millones de pesos. No era necesariamente su precio de venta, pero sí una referencia objetiva. Del Black Hawk conocemos origen, antigüedad, matrícula, propietario, domicilio y hasta el teléfono del vendedor; lo que permanece oculto es cuánto se pagó realmente por la aeronave antes de agregarle equipo, servicios e intermediarios.
¿Quién abrió la puerta?
La opacidad deja un hueco y en ese hueco aparece Samuel Avishai Neriah, el empresario israelí al que publicaciones recientes colocan como intermediario de la compra y cuyo acceso directo a Enrique Peña Nieto está documentado desde hace años. Su nombre figura en la trama de Pegasus y en un arbitraje celebrado en Israel que refiere una presunta “inversión” de 25 millones de dólares para obtener contratos durante el peñismo; Peña lo niega y la FGR investiga. En 2018, Neriah se reunió con funcionarios de la Secretaría de Seguridad del Estado de México y después el gobierno de Alfredo del Mazo entregó a Air Cap, vinculada con su socio Uri Ansbacher, contratos por 784.5 millones de pesos para brazaletes electrónicos, videovigilancia, bloqueadores y servicios de radar. Años más tarde, el SAT declaró fantasma a la compañía. ¿Fue Neriah quien puso a 5-State Helicopters frente al gobierno de Delfina Gómez? ¿Quién presentó al vendedor, negoció el precio y condujo la operación dentro de la Secretaría de Seguridad? El antecedente no prueba por sí mismo la nueva intermediación, pero explica por qué la sospecha tiene memoria.
La comisión perdida en el aire
El Black Hawk tenía en Estados Unidos un valor asegurado de 1.8 millones de dólares, unos 31 millones de pesos, y terminó formando parte de una operación reportada en 170 millones. Castañeda sostiene que el monto también comprendió equipamiento, helibalde, sistema de soga rápida, capacitación, certificaciones, soporte y trabajos en el hangar del Aeropuerto de Toluca; justamente por eso debe exhibir cuánto costó cada concepto. Aun concediendo traslado, importación, adaptación, refacciones y mantenimiento, la distancia es demasiado grande para no preguntarse si en el camino apareció un bróker con apetito de socio. Una comisión de 50 o 70 millones de pesos alcanzaría para remunerar espléndidamente al intermediario y repartir algunos cochupos entre quienes abrieron puertas, acomodaron requisitos y autorizaron el pago. ¿Fue Avishai Neriah quien conectó al vendedor texano con sus antiguos clientes de la Secretaría de Seguridad? La ASF deberá probarlo o descartarlo, pero el gobierno tiene que explicar, peso por peso, los 139 millones que separan el valor asegurado del monto total anunciado. Los helicópteros vuelan; el dinero, por lo visto, también.
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