lerma news
miércoles, Sep 2, 2026
  • EL ACONTECER:
  • Nacionales
  • Edo. de México
  • Finanzas
  • Entretenimiento
  • Inicio
  • Lerma
    LermaShow More
    m1
    Strategies to Elevate Brand Stories and Capture Audience Attention
    31 agosto, 2022
    m2
    Building Meaningful Connections and Loyalty in Modern Marketing
    31 agosto, 2022
    m12 1
    Tracking the Rapid Advances in Technology and Their Impact
    5 septiembre, 2021
    m21
    Innovators Redefining Modern Industries Through Revolutionary Ideas
    31 agosto, 2021
    m20 5
    A Chronicle of Innovative Minds Shaping the Future with Creative Ingenuity
    31 agosto, 2021
  • Finanzas personales
    Finanzas personalesShow More
    m6
    Forging Authentic Connections that Resonate with Consumers
    9 septiembre, 2021
    m8
    18 Top Fall Fashion Trends from New York Fashion
    9 septiembre, 2021
    m15
    Harmonizing Marketing Efforts for a Unified Brand Experience
    1 septiembre, 2021
    m27 1
    10+ Pics That Prove Jennifer Is a Timeless Beauty
    Sponsored by
    Bstore
    m34
    How To Wear Brown In 15 Easy And Stylish Ways
    29 agosto, 2021
Font ResizerAa
Lerma NewsLerma News
Search
  • Inicio
  • Lerma
  • Finanzas personales

Minuto a minuto →

Resalta Sheinbaum resultados de seguridad y combate a la corrupción

By Editorial
2 septiembre, 2026

Aquí no hay divisiones, no hay rompimientos

By Editorial
2 septiembre, 2026

¡Anótelo!.. Edoméx, en la órbita del segundo informe presidencial

By Editorial
2 septiembre, 2026

El entramado del Black Hawk

By Editorial
2 septiembre, 2026

¿Ya le marcó Rafael Díaz al licenciado Del Mazo?

By Editorial
2 septiembre, 2026
© Lerma News. Derechos Reaservados.
Lerma News > Blog > Edo. de México > Jóvenes en México: sobreconectados digitalmente y desconectados socialmente
Edo. de México

Jóvenes en México: sobreconectados digitalmente y desconectados socialmente

Editorial

Mire usted a su alrededor. ¿Identifica a algún adolescente o joven? Obsérvelo, muy probablemente lo mire con audífonos canceladores de ruido y moviendo ágilmente sus pulgares sobre el teléfono celular. Visto más de cerca se dará uno cuenta cómo se deslizan a través de un torrente infinito de videos breves, memes, notificaciones de WhatsApp y tendencias de TikTok. Ese joven o esa chica que ve usted pasaría como un ejemplar de la generación más interconectada, informada e integrada de en la historia de la humanidad. Sin embargo, una mirada más profunda nos puede arrojar otra cosa: la de una juventud sumida en una profunda encrucijada de aislamiento afectivo, precariedad laboral e incertidumbre institucional.
Al menos eso es lo que revela el reciente estudio “Jóvenes en México 2026”, elaborado por el Observatorio de la Juventud en Iberoamérica (OJI). Dicho trabajo ofrece una radiografía demoledora sobre los más de 32 millones de jóvenes entre 15 y 29 años que habitan en México. Más que un mero reporte estadístico, el informe es un espejo incómodo: nos muestra que la fluidez del entorno digital lejos de resolver los dilemas estructurales del mundo real, a menudo los amortigua, los solapa o los acentúa. Y no es que debamos atribuir ello a la “apatía” de la “generación de cristal”. No. Lo que el estudio documenta es un fenómeno mucho más complejo: la desafiliación institucional.
Pongamos un ejemplo. Una joven de unos 23 años que vive en una ciudad mediana del centro del país. Terminó la universidad hace poco más de un año, tras grandes sacrificios familiares. El trabajo que encontró es en un call center; gana un salario que apenas le alcanza para cubrir sus gastos básicos, no cuenta con prestaciones de ley, ni contrato colectivo, ni certidumbre a mediano plazo. No milita en ningún partido político, no acude a la iglesia de colonia ni confía en los sindicatos. Para las instituciones tradicionales, ella sería una «ciudadana ausente». Para la sociología, es el retrato vivo de una generación a la que las instituciones le fallaron y por eso ella se alejó de las mismas.

Los jóvenes no le han dado la espalda a la sociedad por gusto; han sido desenganchados por un sistema incapaz de garantizarles certezas mínimas de futuro.

Las instituciones tradicionales son precisamente la escuela, la iglesia, los sindicatos, el mercado laboral, etc. Los jóvenes -según el estudio que estamos comentando- sienten que los partidos políticos no son más que cúpulas distantes. Igualmente, les queda la sensación de que el título universitario ya no garantiza la movilidad social y por ello piensa que la escuela le falló; y, cuando el mercado laboral ofrece empleos atomizados e inestables, es casi inevitable que sienta que las instituciones les dieron la espalda. Esto quiere decir que los jóvenes no le han dado la espalda a la sociedad por gusto; han sido desenganchados por un sistema incapaz de garantizarles certezas mínimas de futuro.
Otra cosa que revelan los datos del estudio sobre juventud es que, frente al intemperie del mundo exterior, lo que les queda a los jóvenes como “refugio” es la familia. Éste sigue siendo el núcleo gravitacional, la red de protección primaria, el amortiguador emocional y el único soporte económico real en tiempos de crisis. Pero, en algunos casos, ni eso, porque la convivencia bajo el mismo techo revela grietas socioculturales inéditas. En millones de hogares mexicanos conviven personas que piensan de maneras diametralmente opuestas: por un lado, está el mundo analógico de los padres (moldeado por el trabajo presencial, la jerarquía vertical y el esfuerzo lineal) y, por el otro se haya el mundo algorítmico de los hijos (atravesado por la inmediatez, la cultura visual y las economías de plataforma).

La casa es el “puerto seguro”, pero no siempre el lugar donde los jóvenes se sienten comprendidos en sus lenguajes y angustias.

Imagine una cena familiar en cualquier hogar de clase media baja. El padre reprocha al hijo de 18 años por pasar «todo el día frente a la computadora perdiendo el tiempo». El joven, por su parte, está intentando aprender a programar de forma autodidacta, vendiendo diseño gráfico freelance a través de Discord o buscando en TikTok estrategias de salud mental que no puede pagar en una consulta privada. Hay afecto, sí, pero también una profunda incomunicación intergeneracional. La casa es el “puerto seguro”, pero no siempre el lugar donde los jóvenes se sienten comprendidos en sus lenguajes y angustias.
Uno de los aportes más valiosos del informe “Jóvenes en México 2026” es cómo desmitifica la supuesta «democratización digital». Solemos asumir que, porque casi cualquier joven posee un smartphone, todos habitan el mismo universo virtual. El estudio demuestra que la brecha digital en México ya no es solo de acceso, sino de calidad, uso y capital cultural.
Mientras en los niveles socioeconómicos altos los jóvenes poseen dispositivos más sofisticados y con acceso a internet estable, el uso que le dan a esa tecnología tiene que ver con creación de contenido, educación/trabajo en línea y consumo cultural. Pero en los estratos más bajos, con acceso a aparatos de menor calidad y conexión a internet con datos limitados, el uso se orienta al entretenimiento, al consumo pasivo y, eventualmente, a la búsqueda de trabajo. Para un joven de un sector popular la tecnología no está nivelando la cancha; en muchos aspectos, está profundizando las desigualdades de origen.
Un aspecto más sobre lo que nos llama la atención el estudio que comento es la salud mental de los jóvenes. Vivir en la «vitrina digital» constante impone una carga estética, emocional y socioeconómica brutal. La hipercomparación con vidas idealizadas en Instagram o TikTok genera una epidemia silenciosa de ansiedad, insatisfacción corporal y aislamiento afectivo. Estar expuesto a miles de «impactos visuales» diarios no equivale a estar acompañado; paradójicamente, la generación con más «amigos» y «seguidores» virtuales es la que reporta mayores índices de soledad no deseada.
Y, ¿se puede decir que los jóvenes están políticamente adormecidos? En absoluto. Lo que muestra el informe de la Fundación SM es una transformación radical en las formas de participación ciudadana. Las juventudes de hoy ya no se adscriben al comité de barrio ni al partido político tradicional. Sus causas son temáticas, transversales y altamente movilizadoras: la agenda medioambiental, la lucha contra el cambio climático y la exigencia de justicia ecológica destacan en sus intereses, junto con los feminismos y la diversidad, la denuncia del acoso, la violencia de género y la defensa de los derechos de las minorías.

Es una ciudadanía que opera bajo la lógica de la red: descentralizada, instantánea, expresiva y orientada a causas concretas, no a dogmas ideológicos.

Dice el estudio: un joven puede no saber quién es su diputado local, pero es capaz de organizar una colecta animalista en Instagram en tres horas o articular un boicot contra el director de su preparatoria o Facultad. Es una ciudadanía que opera bajo la lógica de la red: descentralizada, instantánea, expresiva y orientada a causas concretas, no a dogmas ideológicos. El reto radica en que esta potencia transformadora no se quede únicamente en el «clic» o en la indignación efímera de la red, sino que logre incidir estructuralmente en las políticas públicas del país.
En suma, el estudio “Jóvenes en México 2026” de la Fundación SM nos deja una lección contundente: no podemos seguir evaluando a las juventudes del siglo XXI con las métricas e instituciones del siglo XX. Es necesario romper el aislamiento de nuestros jóvenes. Construir una sociedad verdaderamente incluyente exige acciones urgentes en política pública con perspectiva de juventud real, políticas integrales de empleo digno, acceso a la vivienda y cobertura universal de salud mental. Igualmente es imperiosa la alfabetización digital crítica: no es sólo que tengan un smartphone o una computadora, deben aprender a navegar de manera consciente, cuestionar la desinformación y proteger su bienestar emocional.
A los adultos nos queda la obligación de la escucha empática e intergeneracional que logre abrir espacios de diálogo genuino donde las inquietudes de los jóvenes no sean minimizadas ni ridiculizadas. Escuchar sus voces, comprender sus lenguajes digitales y atender sus vulnerabilidades no es una concesión paternalista, sino una obligación democrática e impostergable para evitar que la sociedad del futuro se desmorone en medio de la más absoluta desconexión humana.
Lee también: ¿Por qué las redes sociales ya no fortalecen la socialidad?
La entrada Jóvenes en México: sobreconectados digitalmente y desconectados socialmente se publicó primero en AD Noticias.

Te puede interesar ↷

Plan Oriente destina más de 5 mil mdp a agua y drenaje en el Edomex

30 agosto, 2026

Tres mujeres son halladas sin vida en 10 días en el Valle de Toluca

28 agosto, 2026
WhatsApp Image 2026 07 08 at 2.52.07 PM 1 FnVNo7

Fortalece UAEMéx alianza con su Sistema Incorporado para ampliar el acceso a una educación de calidad

8 julio, 2026

¿Dónde está Alhely Rubio?

19 agosto, 2026

Orgullosamente informando a Lerma y alrededores.

lerma ciudad
  • Inicio
  • Lerma
  • Finanzas personales

Sitio hecho para lermanews.com