Nick Reiner, hijo del actor y director Rob Reiner, fue acusado formalmente este miércoles por el asesinato de sus padres, ocurrido en diciembre de 2025 en su residencia del exclusivo vecindario de Brentwood, en Los Ángeles.
La acusación presentada por un gran jurado sustituye los cargos formulados tras su detención el 15 de diciembre e incluye asesinato con circunstancias especiales y acecho. Además, el hombre de 32 años enfrenta un cargo relacionado con el uso personal de un arma peligrosa y mortal.
Durante su comparecencia ante el tribunal, Reiner se declaró no culpable por la muerte de Rob Reiner, de 78 años, y Michele Singer Reiner, de 70, quienes fueron encontrados sin vida tras un ataque con arma blanca el 14 de diciembre de 2025.
De acuerdo con las autoridades, Nick abandonó el lugar después del ataque, pero fue localizado y detenido esa misma noche en un parque del sur de Los Ángeles. Desde entonces permanece encarcelado sin derecho a fianza.
El fiscal de distrito del condado de Los Ángeles, Nathan J. Hochman, señaló que la acusación representa un avance hacia el inicio del juicio y la búsqueda de justicia por la muerte de la pareja.
“Fue una profunda traición por parte de alguien a quien las personas que presuntamente asesinó amaban y en quien confiaban”, afirmó Hochman.
La próxima audiencia de Reiner está programada para el 15 de septiembre, cuando se llevará a cabo una nueva diligencia previa al juicio.
El caso también ha puesto bajo atención la historia familiar. En abril pasado, Jake Reiner, hermano mayor de Nick, publicó un ensayo en el que relató cómo recibió la noticia de la muerte de sus padres y habló sobre el impacto que la pérdida ha tenido en él y en su hermana Romy.
Jake describió a Rob como su “héroe” y recordó a Michele como una madre cariñosa y siempre presente. En su texto evitó referirse directamente a Nick.
El proceso judicial podría abordar además los antecedentes personales del acusado. Nick Reiner había hablado anteriormente sobre su lucha de varios años contra las adicciones. También fue diagnosticado con esquizofrenia y, según versiones difundidas por medios estadounidenses, recibía tratamiento por un trastorno psiquiátrico grave cuando ocurrieron los asesinatos.
Nick Reiner enfrenta cargos formales por asesinato de sus padres

