El Senado analiza una reforma que busca evitar el abandono institucional de miles de migrantes mexicanos, incluidos menores, que son deportados o retornados de Estados Unidos y que llegan a la frontera mexicana sin documentos, sin recursos y expuestos al crimen organizado.
La iniciativa establece que cuando el Instituto Nacional de Migración (INM) reciba en puntos fronterizos a connacionales repatriados, o personas extranjeras readmitidas por el Estado, deberá integrar una constancia de recepción y canalización segura.
“Significa que ninguna persona sea dejada en una carretera, terminal de transporte, puente internacional, zona despoblada o espacio público sin posibilidad razonable de traslado, comunicación o recepción segura, especialmente cuando existan condiciones de riesgo para su vida, integridad, libertad, salud o seguridad”, argumenta la iniciativa impulsada por la senadora por Morena Olga Patricia Sosa.
Se señala que la constancia tendrá por objeto documentar la recepción de la persona, identificar riesgos inmediatos y dejar registro de la autoridad, institución, persona o lugar al que será canalizada.
Dicha constancia deberá incluir nombre, nacionalidad y datos de identificación disponibles de la persona recibida; fecha, autoridad o instancia que efectuó la entrega, cuando exista, manifestación de la persona sobre su lugar de destino o red de apoyo, tratándose de personas adultas.
Asimismo, identificación preliminar de condiciones de riesgo que requieran canalización a una autoridad competente; autoridad, institución, albergue, persona o lugar de destino al que será canalizada; medio de traslado o forma de salida del punto de recepción.
Antes de concluir su intervención, el INM deberá verificar que la persona cuente con un destino identificado o haya sido canalizada a una autoridad competente cuando existan condiciones de riesgo para su vida, integridad.
Buscan evitar el abandono de migrantes

